“Ceferino,
hijo de Dios y hermano de todos”
El lema elegido con motivo
de la beatificación de Ceferino Namuncurá surge de un profundo
reconocimiento a su entrega.
En todo su proceder, Ceferino
nos habla de la integración de los pueblos y de la superación
de la situación de opresión con una actitud pacificadora,
cercana a Dios e integradora, a través del servicio y la ofrenda
de su vida.
La cultura de los pueblos
originarios que recibió y transmitió Ceferino, nos enseña
que toda la realidad habla de Dios y debemos sentirnos contenidos y responsable
de ella.
En síntesis, Ceferino,
como nos dicen los obispos patagónicos, nos enseña el amor
decidido a la familia y a la tierra, la entrega generosa y alegre a todos
los hermanos, su espíritu de reconciliación y comunión.
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